Veinte “Sí Puedo"
en la Biblia
Alguien ha dicho que el éxito viene con el "sí puedo", y el fracaso con el "no puedo". Creer que uno no puede tener éxito en el crecimiento y la madurez cristiana no requiere de más esfuerzo que creer que uno no puede tener éxito. Así que, por qué no creer que sí se puede caminar por fe en el Espíritu, que sí puede resistir las tentaciones del mundo, de la carne y del diablo, y que sí puede alcanzar la madurez como cristiano.
La siguiente lista tomada de la
Palabra de Dios le sacará del todo de los "no puedo" para sentarlo
con Cristo en los lugares celestiales:
1. ¿Por
qué he de decir que no puedo cuando la Biblia dice que todo lo puedo en Cristo
que me fortalece (Filipenses 4:13)?
Filipenses 4.13 13Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.
2. ¿Por
qué he de padecer necesidad cuando sé que Dios suplirá todas mis necesidades de
acuerdo a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús (Filipenses 4:19)?
Filipenses 4.19 19Mi Dios, pues, suplirá
todo lo que os falta conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús.
3. ¿Por qué he de tener miedo cuando la Biblia dice que Dios no me ha dado espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio (2 Timoteo 1:7)?
2 Timoteo 1.7 7Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y
de dominio propio.
4. ¿Por qué me ha de faltar fe para cumplir mi llamamiento, sabiendo que Dios me ha asignado una medida de fe (Romanos 12:3)?
Romanos 12.3 3Digo, pues, por la
gracia que me es dada, a cada cual que está entre vosotros, que no tenga más
alto concepto de sí que el que debe tener, sino que piense de sí con cordura,
conforme a la medida de fe que Dios repartió a cada uno.
5. ¿Por qué he de ser débil cuando la Biblia dice que el Señor es la fortaleza de mi vida y que yo me esforzaré y actuaré porque conozco a Dios (Salmo 27:1; Daniel 11:32)?
Salmo 27.1 1Jehová es mi luz y
mi salvación; ¿de quién temeré? Jehová es la fortaleza de mi vida; ¿de quién he de atemorizarme?
Daniel 11.32 ...mas el pueblo que conoce a su Dios se esforzará y actuará.
6. ¿Por qué he de permitir que Satanás tenga la supremacía en mi vida cuando el que está en mí es más poderoso que el que está en el mundo (1 Juan 4:4)?
1 Juan 4.4–5 4Hijitos, vosotros sois
de Dios, y los habéis vencido; porque mayor es el que está en vosotros, que el
que está en el mundo. 5Ellos son del mundo; por eso hablan del
mundo, y el mundo los oye.
7. ¿Por qué he de aceptar la derrota cuando la Biblia dice que Dios siempre me guiará en la victoria (2 Corintios 2:14)?
2 Corintios 2.14 14Mas a Dios gracias, el
cual nos lleva siempre en triunfo en Cristo Jesús, y por medio de nosotros
manifiesta en todo lugar el olor de su conocimiento.
8. ¿Por qué he de estar falto de sabiduría cuando Cristo es mí sabiduría de Dios y Dios me da sabiduría en abundancia cuando se la pido (1 Corintios 1:30; Santiago1:5)?
1 Corintios 1.30 30Mas por él estáis
vosotros en Cristo Jesús, el cual nos ha sido hecho por Dios sabiduría,
justificación, santificación y redención;
9. ¿Por qué he de estar deprimido cuando puedo recordar el amor, la bondad y la fidelidad de Dios y puedo tener esperanza (Lamentaciones 3:21-23)?
Lamentaciones 3.21–23 21Esto recapacitaré en mi
corazón, por lo tanto esperaré. 22Por la misericordia de Jehová no
hemos sido consumidos, porque nunca decayeron sus misericordias. 23Nuevas
son cada mañana; grande es tu fidelidad.
10. ¿Por qué he de estar preocupado y ansioso cuando puedo echar toda mi ansiedad sobre Cristo que cuida de mi (1 Pedro 5:7)?
1 Pedro 5.7 7echando toda vuestra
ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros.
11. ¿Por qué he de estar atado sabiendo que hay libertad donde está el Espíritu del Señor (Gálatas 5:1)?
Gálatas 5.1 1Estad, pues, firmes en
la libertad con que Cristo nos hizo libres, y no estéis otra vez sujetos al
yugo de esclavitud.
12. ¿Por qué me he de sentir condenado cuando la Biblia dice que no estoy condenado porque estoy en Cristo (Romanos 8:1)?
Romanos 8.1 1Ahora, pues, ninguna
condenación hay para los que están en Cristo Jesús, los que no andan conforme a
la carne, sino conforme al Espíritu.
13. ¿Por qué he de sentirme solo cuando Jesús dijo que está siempre conmigo y que nunca me dejará ni me abandonaré (Mateo 28:20; Hebreos 13:5)?
Mateo 28.20 20enseñándoles que
guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros
todos los días, hasta el fin del mundo. Amén.
Hebreos 13.5 5Sean vuestras costumbres sin avaricia, contentos con lo que tenéis ahora; porque él dijo: No te desampararé, ni te dejaré;
14. ¿Por qué he de sentirme maldito o que soy victima de la mala suerte cuando la Biblia dice que Cristo me redimió de la maldición de la ley para que pueda recibir Su Espíritu (Gálatas 3:13-14)?
Gálatas 3.13–14 13Cristo nos redimió de
la maldición de la ley, hecho por nosotros maldición (porque está escrito:
Maldito todo el que es colgado en un madero), 14para que en Cristo
Jesús la bendición de Abraham alcanzase a los gentiles, a fin de que por la fe
recibiésemos la promesa del Espíritu.
15. ¿Por qué he de estar descontento, cuando, así como Pablo, puedo aprender a estar contento en cualquier circunstancia (Filipenses 4:11)?
Filipenses 4.11 11No lo digo porque tenga escasez, pues he
aprendido a contentarme, cualquiera que sea mi situación.
16. ¿Por qué he de sentir que no tengo valor cuando Cristo se hizo pecado por mi beneficio para que yo pueda ser hecho justicia de Dios en El (2 Corintios 5:21)?
2 Corintios 5.21 21Al que no conoció
pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia
de Dios en él.
17. ¿Por qué he de tener un complejo de persecución sabiendo que nadie puede estar en contra de mí cuando Dios está a mi favor (Romanos 8:31)?
Romanos 8.31 31¿Qué, pues, diremos a
esto? Si Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros?
18. ¿Por qué he de estar confundido cuando Dios es el autor de paz y El me da conocimiento por medio de su Espíritu que mora en mi (1 Corintios 14:33; 2:12)?
1 Corintios 2.12 12Y nosotros no hemos recibido el espíritu del mundo, sino el Espíritu que proviene de Dios, para que sepamos lo que Dios nos ha concedido,
1 Corintios 14.33 33pues Dios no es Dios de confusión, sino de paz. Como en todas las iglesias de los santos,
19. ¿Por qué he de sentirme fracasado cuando soy vencedor en todo por medio de Cristo (Romanos 8:37)?
Romanos 8.37 37Antes, en todas estas
cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó.
20. ¿Por qué he de permitir que las presiones de la vida me molesten cuando puedo tener valor al saber que Jesús ha vencido el mundo y sus tribulaciones (Juan 16:33)?
Juan 16.33 33Estas cosas os he
hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero
confiad, yo he vencido al mundo.
Tomado de Victoria Sobre La
Oscuridad, por Neil T. Anderson p.96-99
Recopilado
por ps. Ángel Ml. Díaz Glez.








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