CUATRO TIPO DE “CREYENTES”
MARCOS 4:1-20
Permítanme comenzar con una breve ilustración:
“Se cuenta que un cierto día un hombre recién
convertido iba caminando a toda prisa, mirando por todas partes, como buscando
algo. Se acercó a un anciano que estaba sentado al borde del camino y le
preguntó: – Por favor, señor, ¿ha visto pasar por aquí a algún cristiano?” El
anciano, encogiéndose de hombros, le contestó: – “Depende del tipo de cristiano
que ande buscando”. –“Perdone –dijo contrariado el hombre–, pero yo soy nuevo
en esto y no conozco los tipos de cristianos que hay. Sólo conozco a Jesús”. Y
el anciano añadió: –“Pues sí amigo; hay de muchos tipos y los hay para todos
los gustos:
·
Cristianos tipo jarabe, así como el jarabe trae un
letrero que dice “agítese antes de usar”, así también estos para poder ser
usados en la obra de Dios necesitan ser agitados por El Señor por medio de
disciplinas y distintas pruebas.
·
Cristianos tipo CHOCORICA, estos son lo contrario a los
anteriores. Las cajas de choco rica dicen “refrigerar después de abrir”, así
también estos cristianos después de un tiempo de estar sirviéndole a Dios se
desinteresan por las cosas de Dios, olvidan su compromiso y ellos mismos se
guardan en una especie de refrigerador, hay quienes nunca salen del
refrigerador para que el Señor los caliente.
·
Cristianos tipo masetero. Estos están de adorno en las
iglesias y piensan que para Dios es suficiente con que ellos asistan a los
cultos y nada más.
·
Cristianos tipo carrito de
supermercado. No
pueden andar por sí mismos y si le quitas el ojo de encima te lo arrebatan en
cualquier momento.
·
Cristianos tipo canoa. Alguien tiene que remar para que
ellos avancen.
·
Cristiano tipo chichigua. Si no están bien amarrados
pueden caer en cualquier lado.
·
Cristianos tipo luces de neón. Se encienden y se apagan, se
encienden y se apagan.
El anciano prosiguió: -Hay cristianos por tradición, cristianos
por cumplimiento y cristianos por costumbre; cristianos por superstición, por
rutina, por obligación, por conveniencia; y también hay cristianos auténticos-...
– ¡Los auténticos! ¡Esos son los que yo busco! ¡Los de verdad! -exclamó el
hombre emocionado. – ¡Vaya! (dijo el anciano con voz grave)... Esos son los más difíciles de ver. Hace ya
mucho tiempo que pasó uno de esos por aquí, y precisamente me preguntó lo mismo
que usted. –¿Cómo podré reconocerle? –le preguntó. Y el anciano contestó
tranquilamente: –No se preocupe amigo. No
tendrá dificultad en reconocerle. Un cristiano de verdad no pasa desapercibido
en este mundo de sabios y engreídos. Lo reconocerá por su testimonio. Allí
donde van, siempre dejan una huella-”.
¿Qué le pareció la historia anterior? ¿Verdad que
nos da bastante en qué pensar?
Veamos el texto de Marcos 4:1-20
1Otra vez comenzó Jesús a enseñar junto al mar, y
se reunió alrededor de él mucha gente, tanto que entrando en una barca, se
sentó en ella en el mar; y toda la gente estaba en tierra junto al mar. 2Y
les enseñaba por parábolas muchas cosas, y les decía en su doctrina: 3Oíd:
He aquí, el sembrador salió a sembrar; 4y al sembrar, aconteció que
una parte cayó junto al camino, y vinieron las aves del cielo y la comieron.
5Otra parte cayó en pedregales, donde no tenía mucha tierra; y brotó
pronto, porque no tenía profundidad de tierra. 6Pero salido el sol,
se quemó; y porque no tenía raíz, se secó. 7Otra parte cayó entre
espinos; y los espinos crecieron y la ahogaron, y no dio fruto. 8Pero
otra parte cayó en buena tierra, y dio fruto, pues brotó y creció, y produjo a
treinta, a sesenta, y a ciento por uno. 9Entonces les dijo: El que
tiene oídos para oír, oiga.
10Cuando estuvo solo, los que estaban cerca de él
con los doce le preguntaron sobre la parábola. 11Y les dijo: A
vosotros os es dado saber el misterio del reino de Dios; mas a los que están
fuera, por parábolas todas las cosas; 12para que viendo, vean y no
perciban; y oyendo, oigan y no entiendan; para que no se conviertan, y les sean
perdonados los pecados. 13Y les dijo: ¿No sabéis esta parábola?
¿Cómo, pues, entenderéis todas las parábolas? 14El sembrador es el
que siembra la palabra. 15Y éstos son los de junto al camino: en
quienes se siembra la palabra, pero después que la oyen, en seguida viene
Satanás, y quita la palabra que se sembró en sus corazones. 16Estos
son asimismo los que fueron sembrados en pedregales: los que cuando han oído la
palabra, al momento la reciben con gozo; 17pero no tienen raíz en
sí, sino que son de corta duración, porque cuando viene la tribulación o la
persecución por causa de la palabra, luego tropiezan. 18Estos son
los que fueron sembrados entre espinos: los que oyen la palabra, 19pero
los afanes de este siglo, y el engaño de las riquezas, y las codicias de otras
cosas, entran y ahogan la palabra, y se hace infructuosa. 20Y éstos
son los que fueron sembrados en buena tierra: los que oyen la palabra y la
reciben, y dan fruto a treinta, a sesenta, y a ciento por uno.
ALGUNAS
CONSIDERACIONES PREVIAS
1)
LA
SEMILLA. Se
le describe de dos maneras en esta parábola:
- La Palabra del Reino (Mat. 13.19)
- La Palabra de Dios (Luc. 8.11)
Como
semilla viva, Dios siempre espera que su palabra germine en los corazones.
2) LA NATURALEZA DE LA
SEMILLA.
- Vive
y es incorruptible.
1 Ped. 1.22-25: 22Habiendo
purificado vuestras almas por la obediencia a la verdad, mediante el Espíritu,
para el amor fraternal no fingido, amaos unos a otros entrañablemente, de
corazón puro; 23siendo renacidos, no de simiente corruptible,
sino de incorruptible, por la palabra de Dios que vive y permanece para
siempre. 24Porque: Toda carne es como hierba,Y toda la gloria
del hombre como flor de la hierba.La hierba se seca, y la flor se cae; 25 Mas la palabra del Señor
permanece para siempre. Y esta es la palabra que por el evangelio os ha sido
anunciada.
- Tiene
poder y produce fe.
Rom.
1.16: 16Porque no me avergüenzo del evangelio, porque es
poder de Dios para salvación a todo aquel que cree; al judío primeramente, y
también al griego.
Rom.
10.17: 7Así que la fe es por el oír, y el oír, por la
palabra de Dios.
- Es
celestial y divina.
Isa.
55.10-11 10Porque como desciende de los cielos la lluvia y la
nieve, y no vuelve allá, sino que riega la tierra, y la hace germinar y
producir, y da semilla al que siembra, y pan al que come, 11así será
mi palabra que sale de mi boca; no volverá a mí vacía, sino que hará lo que yo
quiero, y será prosperada en aquello para que la envié.
- Es
inmutable y eterna
Isa.
40.8 8Sécase la hierba, marchítase la flor; mas la palabra
del Dios nuestro permanece para siempre.
- Es
implantada y puede salvar.
Santiago
1.18,21
18El, de su voluntad, nos hizo nacer por la palabra de
verdad, para que seamos primicias de sus criaturas… 21Por lo cual, desechando toda
inmundicia y abundancia de malicia, recibid con mansedumbre la palabra
implantada, la cual puede salvar vuestras almas.
3)
EL
SEMBRADOR: Es
Jesucristo (Luc. 4.16-22)
4)
LAS
TIERRAS: La
característica más destacada de la parábola son las diferentes tierras. La
atención se centra no en el sembrador o en la semilla, sino en la tierra y en
su reacción a la semilla sembrada.
Estas
tierras son diferentes estados del corazón y su reacción al evangelio. Piense
por un momento: ¿CUÁL DE ESTAS TIERRAS LO REPRESENTA A USTED?
I.
EL “CREYENTE”
REPRESENTADO POR LA TIERRA JUNTO AL CAMINO O EL DE CORAZÓN CERRADO.
Marcos 4.15 15Y éstos son los de junto al camino: en quienes se
siembra la palabra, pero después que la oyen, en seguida viene Satanás, y quita
la palabra que se sembró en sus corazones.
También
podríamos llamarle el creyente nominal.
SUS CARACTERÍSTICAS:
·
El
creyente nominal recibe la semilla por el oído, pero de ello no brota vida.
·
La
semilla esta encima de la capa de la tierra pero no adentro, o sea, la verdad
que oyen nunca les llena el alma del temor a Dios. Por eso, como la verdad se
quedó arriba en la superficie, las aves, o sea, los agentes del malo, la
arrebatan. La verdad no surte ningún efecto porque la dura costra de la
irreflexión impide que sea recibida.
·
Tienen
el corazón como el camino: de CONCRETO o ASFALTO.
·
Este
creyente aceptó a Jesucristo en su mente y quizás en su corazón, pero no está
dispuesto a hacer algún compromiso con Él o con la Iglesia y mucho menos
renunciar a sí mismo. (pasatiempos, amistades, costumbres, ideas, etc...).
·
En la vida de los creyentes nominales, el diablo
está muy atento a la predicación de la Palabra, no para sacar provecho de ella,
sino para impedir que dichos creyentes saquen ese provecho, pues viene
velozmente, como las aves de presa más veloces, y se la lleva antes de que le
presten atención.
·
Esta
clase de creyente visita la iglesia como rutina, pero no busca de Dios con
profundidad de corazón.
·
Escucha
los sermones y cuestiona en su mente lo que oye. Para él o ella la vida
cristiana es monotonía.
·
Su
vida de oración es mínima, aunque esté sirviendo en algún área de la Iglesia,
eso le da estatus social y es el motivo de su servicio, ¡Ser visto o vista!
·
Lee
la Biblia, pero no para aplicarla en todas las áreas de su vida, sino para
adquirir conocimiento superficial o aplicársela a otros.
·
En
general, aunque vive religiosamente tolera el pecado en sí mismo(a) y en otros,
llegando algunas veces hasta justificarlo. GALATAS
5:9 nos indica que “Un poco de
levadura leuda toda la masa”. No importa cuan pequeño sea el
pecado siempre es suficiente para destruir una vida si no nos arrepentimos y
cambiamos de dirección.
II.
EL “CREYENTE” REPRESENTADO POR LA TIERRA PEDREGOSA O EL EMOCIONAL.
Marcos 4.16–17 16Estos son asimismo los que fueron sembrados en
pedregales: los que cuando han oído la palabra, al momento la reciben con gozo;
17pero no tienen raíz en sí, sino que son de corta duración, porque
cuando viene la tribulación o la persecución por causa de la palabra, luego
tropiezan.
También
podríamos llamarle el creyente de doble ánimo.
SUS CARACTERÍSTICAS:
·
En
el creyente de doble ánimo, la semilla es recibida con entusiasmo; pero no echa
raíces, o sea, no crece hacia adentro, hacia el carácter.
·
Es
como un niño que nunca crece en madurez espiritual. Le falta la raíz de la
convicción que produce acción. Como lo describe HEBREOS 5.11–14 11Acerca de esto tenemos mucho que decir, y difícil de explicar, por
cuanto os habéis hecho tardos para oír. 12Porque debiendo ser ya
maestros, después de tanto tiempo, tenéis necesidad de que se os vuelva a
enseñar cuáles son los primeros rudimentos de las palabras de Dios; y habéis
llegado a ser tales que tenéis necesidad de leche, y no de alimento sólido.
13Y todo aquel que participa de la leche es inexperto en la palabra de
justicia, porque es niño; 14pero el alimento sólido es para los que
han alcanzado madurez, para los que por el uso tienen los sentidos ejercitados
en el discernimiento del bien y del mal.
·
Estas
personas entienden la palabra de un modo superficial, por esto su fe es débil.
·
Sus
convicciones son transitorias y cuando vienen las tentaciones o las persecuciones
por causa del evangelio pronto vuelven atrás.
·
Les
falta profundidad en la fe, en la entrega, en el carácter, en el compromiso.
·
Aman
a Dios y desean más de Él pero a veces abren puertas al enemigo y entonces
pierden su gozo y su santidad. Existen varias maneras de abrir puertas al
enemigo.
A) Con mentiras o verdades a media
B) Mirando algo que no nos es permitido
mirar.
C) Deseando algo que no nos pertenece.
D) Criticando o murmurando a los demás.
E) Dándole lugar a los malos
pensamientos.
F) No sometiéndonos a los autoridades,
etc.
·
El
creyente emocional se congrega a veces con mucha alegría pero otras veces por
obligación, cuando uno lo ve, lo ve apagado, sin brillo. No cuida su gozo. NEHEMIAS 8:10
·
El
creyente emocional se deja vencer fácilmente por las pruebas y los problemas,
deja todo lo que inicia por la mitad. Veamos qué dice Jesús sobre los
problemas:
A) Ten paz, Él ya venció JUAN 16:33
B) Ten ánimo, Jesús da ánimo al temeroso MATEO 14:27
C) Dios nos esfuerza, ayuda y sustenta ISAÍAS 41:10
D) Él prometió estar con nosotros todos los días MATEO 28:30
·
El
creyente de doble ánimo todavía se siente culpable de todos sus pecados. No ha
entendido PROVERBIOS 28:13 que dice “El que encubre sus pecados no prosperará, más el que los
confiesa y se aparta alcanzará misericordia”. Luego no hay ninguna razón para sentirnos
culpables si nos hemos arrepentido de corazón. La Sangre de Jesucristo nos ha
limpiado...como dice 1 Juan 1.9 Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar
nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad. Veamos que dice Dios sobre nuestros pecados:
A) Él borra
nuestras rebeliones y no se acuerda más de ellas. (ISAÍAS 43:25).
B) Él se deleita en
hacer misericordia (MIQUEAS 7:19).
·
En
la iglesia de Cristo tenemos muchas personas cuyos corazones son como
pedregales, ¡QUÉ BENDICIÓN SERÍA SI TAN SÓLO TUVIERAN PROFUNDIDAD! APOC. 3.15-16
III.
EL “CREYENTE”
REPRESENTADO POR LA TIERRA LLENA DE ESPINOS O EL DE CORAZÓN DESCARRIADO.
Marcos 4.18–19 18Estos son los que fueron sembrados entre espinos:
los que oyen la palabra, 19pero los afanes de este siglo, y el
engaño de las riquezas, y las codicias de otras cosas, entran y ahogan la
palabra, y se hace infructuosa.
También
podríamos llamarle el creyente mundano.
SUS CARACTERÍSTICAS:
·
En el corazón mundano la semilla echa raíces, pero
no lleva frutos, o sea, no crece hacia arriba. Está ahogada. Él o ella dicen
que son cristianos pero su vida es infructuosa y estéril en cuanto a las cosas
de Dios.
·
El creyente mundano está tan comprometido con los ídolos
de este mundo, entiéndase: los estudios, su profesión o trabajo, la política,
sus quehaceres domésticos, los pasatiempos, etc… que a Dios sólo se le asigna
el bagazo o las sobras de su tiempo y recursos.
·
Esta clase de tierra representa a las personas afanadas
y llenas de preocupaciones. Conocen la verdad, pero dejan que fuerzas
contrarias a la semilla se disputen su crecimiento:
1. LOS AFANES DE
ESTE SIGLO (Mcos. 4.19)
La atención ansiosa e inquietante puesta en los negocios de esta vida,
ahoga la semilla. Esto sucede cuando uno se deja dominar por un sinfín de
intereses que no repercuten hacia lo eterno. Profesan ser cristianos, pero
permiten que las preocupaciones y no el gozo del Señor, llenen su tiempo y su
espacio. No buscan sinceramente el Reino de Dios y Su justicia (Mateo 6:33-34)
2. EL ENGAÑO DE LAS
RIQUEZAS (Mcos. 10.17-25)
Estas palabras se refieren a las riquezas acumuladas como fruto de los
cuidados y afanes mundanos. Tienen un corazón dividido.
3. LA CODICIA DE
OTRAS COSAS O LOS PLACERES DE LA VIDA según Luc. 8.14
Los deleites que ofrece el mundo ahogan la semilla. Vivir para los
placeres ocupa tanto tiempo que sólo quedan las sobras para las cosas
espirituales. 1 Juan 2.14-17
·
Los creyentes mundanos no sacan provecho de la
predicación porque el corazón les rebosa de mundanidad: riquezas, placeres,
preocupaciones excesivas de negocios terrenales etc., que ahogan la semilla.
Sólo Marcos registra la frase «y las codicias de otras cosas» (v. 19): un
apetito necio y desordenado de cosas que agradan a los sentidos o simplemente a
la fantasía. ¡Triste cosa es que una persona se arruine por aferrarse a lo
que posee, pero es más triste que no poseyendo nada se arruine por la ambición
de poseer!
IV.
EL “CREYENTE” REPRESENTADO POR LA BUENA TIERRA O EL DE CORAZÓN
ENTENDIDO.
Marcos 4.20 20Y éstos son los que fueron sembrados en buena
tierra: los que oyen la palabra y la reciben, y dan fruto a treinta, a sesenta,
y a ciento por uno.
También
podríamos llamarle el creyente comprometido y constante.
SUS CARACTERÍSTICAS:
·
Como
en este caso hay raíz profunda, hay también mucho fruto.
·
En
el corazón comprometido, la semilla se ha afianzado plenamente. Ha entrado en
cada parte del alma, llenado la mente, el corazón, la conciencia y la voluntad.
·
Al
recibir, entender y preferir la Palabra de Dios, ésta produce la fe que nos une
a Cristo, el servicio que glorifica a Dios y edifica a los demás.
·
Este
terreno es el contrario a los tres anteriores.
·
El
creyente constante vive hambriento de Dios, cada día busca más de su presencia,
busca vivir en esa presencia permanentemente, no importando las circunstancias
externas. Dios está primero en su vida. GÁLATAS
2:20
·
Vive
en santidad, es muerto al pecado, ya renunció a todo pecado. 1 PEDRO 1:14-16; 2 TIMOTEO 2:19; 1ra. JUAN 2:6
·
Ha
confesado todos sus pecados y se ha apartado de ellos PROVERBIOS 28:13. Tampoco se condena más por
ellos.
·
Se
alienta y alimenta del gozo del Señor. Siempre vive en ese gozo. SALMO 16:11.
·
El creyente comprometido y constante sabe que lo que
Dios espera es fruto, no hojas; y fruto que corresponda a la especie de la
semilla: una mentalidad y una conducta de acuerdo con el Evangelio.
CONCLUSIÓN:
QUERIDO HERMANO(A) ¿DÓNDE TE VES REFLEJADO(A)? ¿QUÉ CLASE DE
TERRENO ES TU CORAZÓN? ¿ESTÁS DISPUESTO(A) A CAMBIAR HOY?
- Mantente
hambriento de Dios: Ora, sincérate con Él, estudia la Biblia cada día.
- Cierra
las puertas al diablo. Renuncia a todos los pecados y huye de las
tentaciones.
- Cada
día muere a ti mismo para que brille Cristo en ti.
- Cuida
tu gozo. No dejes que los problemas o la preocupación te apaguen.
- Predica
a Cristo en todo tiempo. Aun en medio de esta pandemia puedes hacerlo.
Pídele al Señor que cada día te dé la oportunidad de hablar de Él. Allá
afuera hay muchos respirando su última bocanada de aire y necesitan
escuchar de Cristo. Sé un creyente comprometido.
¡Dios te bendiga!
Ps. Ángel Ml. Díaz G.








