¿Quién es Dios?



¿Quién es Dios?
¿Quién dice usted que es Dios?
“En ti confiarán los que conocen tu nombre, por cuanto tú, oh Jehová, no desamparaste a los que te buscaron”.
(Salmos 9:10)
“Torre fuerte es el nombre de Jehová; a él correrá el justo, y será levantado”.
(Proverbios 18:10)
¿Sabe lo que significa literalmente su propio nombre? ¿Denota algo acerca de usted? En los tiempos bíblicos el nombre de una persona hebrea transmitía un mensaje muy importante acerca de ella. Podía representar algo muy específico, como una característica física o un incidente ocurrido al momento de su nacimiento o el anticipado futuro de algún suceso. A través de los nombres de Dios que aparecen en la Biblia podemos aprender muchas cosas acerca de él.
La manera en la que vivimos la vida del Reino, el evangelio, nuestra vida espiritual cristiana, tiene mucho que ver con el concepto que tenemos de Dios. Soy de los que piensa que nuestra cosmovisión y nuestra teología práctica (lo que hacemos día a día en el nombre de Dios) tiene que ver con el concepto que tengamos de quién es Dios.
La personalidad de Dios es revelada en su trato con Moisés, cuando declaró su nombre: “Y respondió Dios a Moisés: Yo soy el que soy. Y dijo: Así dirás a los hijos de Israel: Yo soy me envió a vosotros” (Ex. 3:14). Después en Éxodo 6:3 “… Yo soy Jehová. Y aparecí a Abraham, a Isaac y a Jacob como Dios Omnipotente [El Shaddai], más en mi nombre Jehová no me di a conocer a ellos.”

La palabra hebrea Jehová o Yahweh se deriva del verbo “ser.” “Yo soy el que soy” puede ser un tipo de interpretación del nombre Jehová. Jehová Dios, es Él que fue, quien es, y que será eternamente.

Si tenemos una imagen equivocada de Dios podemos caer en idolatría. Por mucho que tú llames a tu dios, Jesús, si ese Jesús que tienes en tu mente no es el Jesús de la Biblia, y le atribuyes características que Él no tiene, estarás adorando a un dios inventado por tu mente, lo llames como lo llames, y vivirás de acuerdo a ese dios que has creado a tu imagen y semejanza.
Cuando el pueblo de Israel fue librado de Egipto sabían que YHWH les había sacado de allí, ese era su nombre, pero no lo conocían. Un día Moisés se alejó del pueblo para estar a solas con Dios que le iba a dar los diez mandamientos. El pueblo de Israel se quedó solo y al ver que Moisés tardaba en regresar le dijeron a Aarón que hiciese algo, esto fue lo que ocurrió:
“Viendo el pueblo que Moisés tardaba en descender del monte, se acercaron entonces a Aarón, y le dijeron: Levántate, haznos dioses que vayan delante de nosotros; porque a este Moisés, el varón que nos sacó de la tierra de Egipto, no sabemos qué le haya acontecido. Y Aarón les dijo: Apartad los zarcillos de oro que están en las orejas de vuestras mujeres, de vuestros hijos y de vuestras hijas, y traédmelos. Entonces todo el pueblo apartó los zarcillos de oro que tenían en sus orejas, y los trajeron a Aarón; y él los tomó de las manos de ellos, y le dio forma con buril, e hizo de ello un becerro de fundición. Entonces dijeron: Israel, estos son tus dioses, que te sacaron de la tierra de Egipto”. Y viendo esto Aarón, edificó un altar delante del becerro; y pregonó Aarón, y dijo: Mañana será fiesta para Jehová. Y al día siguiente madrugaron, y ofrecieron holocaustos, y presentaron ofrendas de paz; y se sentó el pueblo a comer y a beber, y se levantó a regocijarse. Entonces Jehová dijo a Moisés: Anda, desciende, porque tu pueblo que sacaste de la tierra de Egipto se ha corrompido. Pronto se han apartado del camino que yo les mandé; se han hecho un becerro de fundición, y lo han adorado, y le han ofrecido sacrificios, y han dicho: Israel, estos son tus dioses, que te sacaron de la tierra de Egipto”. Éxodo 32:1–8.
Y sí, increíblemente, ese becerro de oro al que adoraban, que habían creado con su mente, lo llamaban Yahweh (v.5).
·         Habían creado su dios, su Yahweh como ellos querían, a la moda de la época, de oro…
·         Como los otros dioses que imperaban por allí…
·         Con forma de animal, como los otros dioses que habían conocido en Egipto…
·         Un dios hecho por manos humanas, por mentes humanas…
·         Como cuando vas a un restaurante y pides el menú que te apetece, el que más se ajusta a tu forma de ser, un dios a la carta...
·         Así le ocurrió a Israel, se inventaron su becerro, su menú…
Y nosotros, quizás, pecamos de lo mismo, hablamos acerca del Dios de la Biblia y lo adoramos, pero nos puede ocurrir como a la gente que vivía en Atenas cuando Pablo fue a la ciudad. Tenían un altar donde adoraban “al dios no conocido”.
“Entonces Pablo, puesto en pie en medio del Areópago, dijo: Varones atenienses, en todo observo que sois muy religiosos; porque pasando y mirando vuestros santuarios, hallé también un altar en el cual estaba esta inscripción: AL DIOS NO CONOCIDO. Al que vosotros adoráis, pues, sin conocerle, es a quien yo os anuncio”. Hechos 17:22, 23.
¿Estaremos adorando a un dios que no conocemos? ¿Estaremos adorando a un dios que hemos creado en nuestra mente? La única manera de no hacer eso es ¡conociendo a Dios! Y desechando las imágenes que esta sociedad nos ha enseñado acerca de Él.
·         Por ejemplo, Dios no es una fuerza impersonal que puedo manejar a mi antojo. Algunos hablan de visualizar cosas y desearlas para que Dios te las conceda. Se han visto cristianos que ponen fotos de lo que quieren en sus neveras para “atraer eso” a sus vidas. Esta filosofía está de moda, algunos la llaman la ley de la atracción y algunos libros de mayor venta en las librerías versan sobre ese tema. Usan esa “fuerza” para su bien. Esto, que tiene que ver con la psicología positiva, a veces se confunde con el Dios de la Biblia, y algunos que se dicen creyentes hablan de este Dios/fuerza universal/dios a la carta/peliculero, como si fuera el Dios verdadero. Mientras el Dios no conocido espera a los verdaderos adoradores…
·         Otros se imaginan un Dios castigador, que está pendiente de cada error para apuntarnos con el dedo y acusarnos. Muchas de las personas que no creen en Dios piensan así, en parte porque es el dios que algunos cristianos han mostrado. Mientras, el Dios no conocido espera a los verdaderos adoradores…
·         Otros creen que Dios es imposible de conocer, y que está demasiado lejos de nosotros. Que, sea lo que sea, está más allá de nuestra comprensión y sería insensato tener una relación personal con Él, por lo tanto, no le prestan atención. Mientras el Dios no conocido espera a los verdaderos adoradores…
·         Otros ven a un Dios con barba de Santa Claus sentado en una mecedora y que quiere a todo el mundo, y que no le importa nada de lo que pase, al final todos seremos felices “forever”. Mientras el Dios no conocido espera los verdaderos adoradores…
·         Algunas personas dicen: “¡Dios es un mata gozos cósmico!” ¿Es esto verdad… o acaso son sus leyes y principios los que ponen un cerco de protección a nuestro alrededor en vez de aprisionarnos? ¿Es un ser distante, un rey inalcanzable que se encuentra sentado en su trono demandando el servilismo de sus súbditos… o es un Dios involucrado en la vida diaria de sus seres creados?
·         Otros más lo ven como una máquina celestial expendedora de productos: si se introduce la moneda correcta, se obtiene todo lo que uno desea…

Así que, ¿cómo es Dios en realidad? Según la Biblia, Dios es el ser supremo, Creador y controlador del universo que interviene de manera personal en la vida humana.
Pero Dios, en su infinita misericordia, viene y se hace un hombre para hacerse comprensible a mí, que pensaba que el dios que había creado en mi mente era lo único que había y me dice: Aquí estoy, deja de imaginarme y conóceme.
Isaías 46.9–11  9Acordaos de las cosas pasadas desde los tiempos antiguos; porque yo soy Dios, y no hay otro Dios, y nada hay semejante a mí, 10que anuncio lo por venir desde el principio, y desde la antigüedad lo que aún no era hecho; que digo: Mi consejo permanecerá, y haré todo lo que quiero; 11que llamo desde el oriente al ave, y de tierra lejana al varón de mi consejo. Yo hablé, y lo haré venir; lo he pensado, y también lo haré.
Juan 4:23. “Mas la hora viene, y ahora es, cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad; porque también el Padre tales adoradores busca que le adoren”.
Juan 17:3. “Y esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado”.
Juan 14.23  23Respondió Jesús y le dijo: El que me ama, mi palabra guardará; y mi Padre le amará, y vendremos a él, y haremos morada con él.
Deuteronomio 4.39  39Aprende pues, hoy, y reflexiona en tu corazón que Jehová es Dios arriba en el cielo y abajo en la tierra, y no hay otro.
Salmo 9.10  10 En ti confiarán los que conocen tu nombre, Por cuanto tú, oh Jehová, no desamparaste a los que te buscaron.
Proverbios 18.10 (RVR60) 10 Torre fuerte es el nombre de Jehová; A él correrá el justo, y será levantado.

¿CUÁL ES LA NATURALEZA DE DIOS?

Isaías 44.6, 8 Así dice Jehová Rey de Israel, y su Redentor, Jehová de los ejércitos: Yo soy el primero, y yo soy el postrero, y fuera de mí no hay Dios… No hay Dios sino yo. No hay Fuerte; no conozco ninguno.
El acercamiento al estudio de la naturaleza de Dios debe ser humilde y reverente. ¿Quién puede definir la naturaleza y la esencia del Dios infinito? No sólo son sus caminos “inescrutables” (Rom. 11:33), su naturaleza y ser sobrepasan nuestra comprensión. 
Sin embargo, Dios nos ha revelado lo necesario de su naturaleza esencial para poder servirle y adorarle. Es especialmente importante entender la naturaleza de Dios, como está revelada en la Biblia, porque muchos conceptos diferentes de deidad son sostenidos por aquellos que rechazan al Dios de las Escrituras.

LOS NOMBRES DE DIOS

Los hebreos pensaban en los nombres como una revelación que encerraba algún atributo o característica de la persona nombrada. Por ejemplo, el nombre “Adán” significa “de la tierra” o “sacado de tierra colorada”; su nombre revelaba su origen. Hay un número de nombres para Dios en las Escrituras, pero ningún solo nombre, o aún la multiplicidad de nombres, pueden revelar todos sus atributos.
Dios se agrada en revelar sus atributos y naturaleza, especialmente aquellos que conciernen a nuestra relación con Él. Es reconfortante saber que hay una relación con Dios, revelada por uno de sus nombres, que corresponde a toda necesidad de sus hijos.

NOMBRES DE DIOS QUE LLEVAN EL PREFIJO “El”:

EL: “Dios, poderoso, fuerza” (Dt. 32:4).
Este es un nombre muy antiguo para Dios, probablemente relacionado en origen a Eloah y Elohim, que se encuentra de alguna forma en todos los idiomas semitas. En la Biblia, generalmente se refiere al verdadero Dios de Israel. El, como nombre divino, no aparece frecuentemente solo, pero casi siempre está usado en composición con otros términos, tales como El Elyon, El Shaddai, etc. También ocurre en nombres comunes como Daniel, significando “Dios es mi juez.”

  Elohim—“Dios” como creador. Elohim es plural y Eloah es singular. El nombre Elohim es el primer nombre utilizado en la Escritura para describir a Dios. “En el principio creó Elohim los cielos y la tierra” (Gn. 1:1). Este nombre es usado alrededor de 2.500 veces en el Antiguo Testamento. La raíz de su significado probablemente es “el fuerte y poderoso.”
     El Elyon—“Dios Altísimo”
“Entonces Melquisedec, rey de Salem y sacerdote del Dios Altísimo [El Elyon], sacó pan y vino; y le bendijo, diciendo: Bendito sea Abram del Dios Altísimo [El Elyon], creador de los cielos y de la tierra; y bendito sea el Dios Altísimo[El Elyon], que entregó tus enemigos en tu mano. Y le dio Abram los diezmos de todo”. (Génesis 14:18–20)
     El Roi—“Dios que ve”.
“Entonces llamó el nombre de Jehová que con ella hablaba: Tú eres Dios que ve [El Roi]; porque dijo: ¿No he visto también aquí al que me ve? [El Roi]’ ”. (Génesis 16:13)
“¿Sabe Dios de mi dolor… ve lo que me sucede?”
Sí, él es El Roi—el “Dios que ve”.
     El Olam—“Dios eterno”.
Y plantó Abraham un árbol tamarisco en Beerseba, e invocó allí el nombre de Jehová Dios eterno [El Olam]”. (Génesis 21:33)
     El Shaddai—“Dios Todopoderoso”.
“Era Abram de edad de noventa y nueve años, cuando le apareció Jehová y le dijo: Yo soy el Dios Todopoderoso [El Shaddai]; anda delante de mí y sé perfecto”. (Génesis 17:1)
Cuando toda la esperanza se desvanece y no hay lugar a donde ir, ¿dónde está Dios? ¿Puedo contar con él para que me ayude?
Primero necesita conocerlo como El Shaddai, su Dios Todopoderoso. Una de las raíces del vocablo hebreo shad es “seno”. Recuerde que el pecho de una madre es totalmente suficiente para sustentar y alimentar la vida de su hijo sin ayuda de nada ni nadie. Cuando se llega al conocimiento de Dios como El Shaddai, no necesita ninguna ayuda externa. Él es su Dios todo suficiente.
En Génesis 17 Abram era un hombre de noventa y nueve años de edad y Sarai de ochenta y nueve—ambos habían rebasado toda posibilidad de procrear hijos. Hasta ese momento no habían tenido ni un solo. Aun así, el Señor se le apareció a Abram y le dijo: “Yo soy Dios todopoderoso” que en hebreo significa literalmente El Shaddai, el Dios todo suficiente.
“Y pondré mi pacto entre mí y ti, y te multiplicaré en gran manera”. (Génesis 17:2)
“He aquí mi pacto es contigo, y serás padre de muchedumbre de gentes. Y no se llamará más tu nombre Abram (que significa “padre exaltado”), sino que será tu nombre Abraham (que significa “padre de muchos”), porque te he puesto por padre de muchedumbre de gentes. Y te multiplicaré en gran manera, y haré naciones de ti, y reyes saldrán de ti”. (Génesis 17:4–6)
Dios anhela ser El Shaddai para usted, su Dios todo suficiente, para que cuando vaya a él, obtenga todo lo que necesite.

HA TSUR—“LA ROCA.”
El nombre metafórico para Jehová, Ha Tsur, se encuentra cinco (5) veces en el capítulo 32 de Deuteronomio: “Él es la Roca, cuya obra es perfecta …” (Dt. 32:4). El término enfatiza la inmutabilidad de Dios, la roca de los siglos. (Ver también Dt. 32:15,
18, 30, 31; Is. 17:14, 26, 32:2, 51:1; Sal. 19:14). Pablo dijo, “Y todos bebieron la misma bebida espiritual; porque bebían de la roca espiritual que los seguía, y la roca era Cristo” (I Cor. 10:4).

JEHOVÁ O YAHVEH

Jehová es el nombre personal de Dios en su relación como redentor:

Ex. 3:13–15 “Dijo Moisés a Dios: He aquí que llego yo a los hijos de Israel, y les digo: El Dios de vuestros padres me ha enviado a vosotros. Si ellos me preguntaren: ¿Cuál es su nombre?, ¿Qué les responderé? Y respondió Dios a Moisés: Yo soy el que soy. Y dijo: Así dirás a los hijos de Israel: Yo soy me envió a vosotros. Además, dijo Dios a Moisés: Así dirás a los hijos de Israel: Jehová, el Dios de vuestros padres, el Dios de Abraham, Dios de Isaac y Dios de Jacob, me ha enviado a vosotros. Este es mi nombre para siempre, este es mi memorial por todos los siglos”.

Jehová es el nombre para el Señor Dios que sucede con mayor frecuencia en el
Antiguo Testamento (5,321 veces). La verdadera forma hebrea de la palabra era YHWH (el alfabeto hebreo no tiene vocales). En realidad, no sabemos cómo los hebreos pronunciaban el nombre (probablemente Yahweh, la traducción griega es iaoue). Los mandamientos prohibían usar el nombre del Señor en vano. Temiendo pronunciar el nombre de Yahweh, los hebreos substituyeron el nombre en la lectura por la palabra Adonai. Con el correr de los siglos, olvidaron como pronunciar Jehová o Yahweh; y cuando los doctos finalmente inventaron los “puntos vocales” para el escrito hebreo, dieron a Jehová los puntos vocales para Adonai, sin saber cuáles habían sido los sonidos vocales originales.
Los eruditos difieren sobre la etimología del nombre Jehová (YHWH), pero seguramente proviene de una forma del verbo “ser.” Esto parece ser claro en la declaración de Dios a Moisés que “Yo soy” lo había enviado. “Yo soy el que soy” parece ampliar el nombre de una forma que podría significar “El que existe eternamente.”

Jesús parecía identificarse con el nombre cuando dijo a los judíos, “ Antes que Abraham fuese, Yo soy” (Jn. 8:58). Podría significar: “Yo soy el camino y la verdad y la vida” (Jn. 14:6), “Yo soy la luz” (Jn. 8:12), “Yo soy el pan de vida” (Jn. 11:25).

Una forma abreviada de Jehová es Jah y se encuentra cuarenta y ocho (48) veces en el Antiguo Testamento (primero en Ex. 15:2). Tiene el mismo significado que Jehová. Ocurre mayormente en los salmos y se usa siempre en el contexto de alabanza:Cantad a Dios, cantad salmos a su nombre; Exaltad al que cabalga sobre los cielos. JAH es su nombre; alegraos delante de él.” Salmo 68.4

LOS NOMBRES COMPUESTOS DE JEHOVÁ.

Ya que Jehová es el nombre del pacto de Dios que expresa relación personal (Ex. 19:3–6), es natural que su nombre este compuesto de otros términos que identifican y hacen específica esa relación.
   Jehová-Jireh, “el Señor, mi proveedor”.
“Y llamó Abraham el nombre de aquel lugar, Jehová proveerá. Por tanto se dice hoy: En el monte de Jehová será provisto”. (Génesis 22:14)
   Jehová-Rafa, “el Señor que sana”.
“Y dijo: Si oyeres atentamente la voz de Jehová tu Dios, e hicieres lo recto delante de sus ojos, y dieres oído a sus mandamientos, y guardares todos sus estatutos, ninguna enfermedad de las que envié a los egipcios te enviaré a ti; porque yo soy Jehová tu sanador”. (Éxodo 15:26)
   Jehová-Nisi, “el Señor es mi estandarte”.
“Y Moisés edificó un altar, y llamó su nombre Jehová-nisi”. (Éxodo 17:15)
   Jehová-M’Kadesh, “el Señor que santifica”.
“Tú hablarás a los hijos de Israel, diciendo: En verdad vosotros guardaréis mis días de reposo; porque es señal entre mí y vosotros por vuestras generaciones, para que sepáis que yo soy Jehová que os santifico”. (Éxodo 31:13)
   Jehová-Shalom, “el Señor es paz”.
“Pero Jehová le dijo: Paz a ti; no tengas temor, no morirás. Y edificó allí Gedeón altar a Jehová, y lo llamó Jehová-salom; el cual permanece hasta hoy en Ofra de los abiezeritas”. (Jueces 6:23–24)

Cuando Dios estaba llamando a Gedeón a dirigir a Israel a la victoria sobre los madianitas, un ángel se le apareció y llevó a cabo un milagro. Gedeón supuso que moriría como resultado. Jehová le aseguró que viviría y dirigiría a Israel al triunfo. Jehová fue paz para él, aún antes de que comenzaran las batallas. Shalom (paz) significa prosperidad, salud, bienestar, y fe en el enfrentamiento de la aflicción. Jesús dijo, “Mi paz os doy(Jn. 14:27).
   Jehová-Sabaoth, “el Señor de los ejércitos”.
“Y todos los años aquel varón subía de su ciudad para adorar y para ofrecer sacrificios a Jehová de los ejércitos en Silo, donde estaban dos hijos de Elí, Ofni y Finees, sacerdotes de Jehová”. (1 Samuel 1:3)

 •   Jehová-Ra’ah, “el Señor es mi pastor”.
“Jehová es mi pastor, nada me faltará”. (Salmos 23:1)

Para Israel era de consuelo pensar en Jehová como el gran pastor de sus rebaños, quien proveía pastos tan delicados que nadie necesitaba sufrir necesidad. Que certidumbre hay para el creyente cristiano en las palabras de Jesús, “Yo soy el buen pastor; el buen pastor su vida da por las ovejas” (Jn. 10:11). Y, “cuando aparezca el Príncipe de los pastores, vosotros recibiréis la corona incorruptible de gloria” (1 P. 5:4).
     Jehová-Tsidkenu, “el Señor nuestra justicia”.
“En sus días será salvo Judá, e Israel habitará confiado; y este será su nombre con el cual le llamarán: Jehová, justicia nuestra”. (Jeremías 23:6)

Pablo escribió concerniente a Jesús nuestro Salvador: “Mas por él estáis vosotros en Cristo Jesús, el cual nos ha sido hecho por Dios sabiduría, justicia, santificación y redención …” (1 Cor. 1:30).
     Jehová-Shama—“el Señor está ahí”.
 En derredor tendrá dieciocho mil cañas. Y el nombre de la ciudad desde aquel día será Jehová-shama [Jehová está allí]” (Ez. 48:35).

¡Qué fortalecedor es saber que el Dios trascendente que creó el vasto universo es también el inmanente Dios, eternamente presente con su pueblo! El escritor de Hebreos declaró: “… porque él dijo: No te desampararé, ni te dejaré; de manera que podemos decir confiadamente: El Señor es mi ayudador; no temeré lo que me pueda hacer el hombre” (Heb. 11:5, 6).

ATRIBUTOS NATURALES: LA ESENCIA DEL SER DE DIOS, AQUELLO QUE LO CARACTERIZA INTERNAMENTE.

   Omnisciente—Todo lo sabe
“Oh Jehová, tú me has examinado y conocido. Tú has conocido mi sentarme y mi levantarme; has entendido desde lejos mis pensamientos. Has escudriñado mi andar y mi reposo, y todos mis caminos te son conocidos. Pues aún no está la palabra en mi lengua, y he aquí, oh Jehová, tú la sabes toda”. (Salmos 139:1–4)

Ya que Dios sabe todas las cosas, él me conoce mejor que yo mismo, sabe lo qué es mejor para mí y sabe cómo cumplir sus propósitos para mi vida de la mejor manera.
Es estimulante saber que Dios en su sabiduría ha hecho planes que llevará a cabo, a pesar de la libertad de elección y voluntad que él le permite ejercer al hombre. Y cuando nosotros le amamos, en su sabiduría, Él obra para que todas las cosas nos ayuden a bien (Rom. 8:28).
   Omnipotente—Todo lo puede
“He aquí que yo soy Jehová, Dios de toda carne; ¿habrá algo que sea difícil para mí?” (Jeremías 32:27)
Ya que Dios todo lo puede, él puede hacer todas las cosas y me dará la fortaleza para hacer todo lo que me pida que haga.
   Omnipresente—Está en todos lados
“¿Soy yo Dios de cerca solamente, dice Jehová, y no Dios desde muy lejos?¿Se ocultará alguno, dice Jehová, en escondrijos que yo no lo vea? ¿No lleno yo, dice Jehová, el cielo y la tierra?” (Jeremías 23:23–24)
Ya que Dios está en todos lados todo el tiempo, siempre está conmigo dondequiera que esté… en toda circunstancia, en toda necesidad… y nunca puedo estar completamente solo.
   Eterno—no está limitado por el tiempo
“Vivo yo [Dios] para siempre”. (Deuteronomio 32:40)
Ya que Dios es eterno y me da de su vida, viviré por siempre con él puesto que soy su hijo.
   Inmutable—No cambia
“Porque yo Jehová no cambio”. (Malaquías 3:6)
Ya que Dios es inmutable, él no cambiará su carácter o su palabra y puedo confiar en que él es totalmente digno de toda mi confianza.
   Incomprensible—Insondable y misterioso
“¡Oh profundidad de las riquezas de la sabiduría y de la ciencia de Dios! ¡Cuán insondables son sus juicios, e inescrutables sus caminos!” (Romanos 11:33)
Ya que Dios es incomprensible, siempre hay algo más que puedo aprender acerca de él. Puedo ver hacia delante para descubrir el misterio de todo lo que él es cuando decide revelarse a mí.
   Existente en sí mismo—Es la vida en sí mismo
“Porque como el Padre tiene vida en sí mismo, así también ha dado al Hijo el tener vida en sí mismo”. (Juan 5:26)
Ya que Dios tiene vida en sí mismo nunca puede ser destruido, ni puede morir o dejar de existir. Siempre estará vivo y puedo contar con él.
   Auto-suficiente—Dios puede actuar por sí mismo
“Porque de él, y por él, y para él, son todas las cosas. A él sea la gloria por los siglos. Amén”. (Romanos 11:36)
Ya que Dios es auto-suficiente él no necesita de nada ni nadie para cumplir su voluntad en mi vida.
   Infinito—Ilimitado
“¿A dónde me iré de tu Espíritu? ¿Y a dónde huiré de tu presencia? Si subiere a los cielos, allí estás tú; y si en el Seol hiciere mi estrado, he aquí, allí tú estás. Si tomare las alas del alba y habitare en el extremo del mar, aun allí me guiará tu mano, y me asirá tu diestra. Si dijere: Ciertamente las tinieblas me encubrirán; aun la noche resplandecerá alrededor de mí. Aun las tinieblas no encubren de ti, y la noche resplandece como el día; lo mismo te son las tinieblas que la luz”.
(Salmos 139:7–12)
Ya que Dios es infinito, su poder y presencia no conocen límites y él puede hacer lo que él quiera en mi vida.
   Trascendente—Sobre todas las cosas
“Como son más altos los cielos que la tierra, así son mis caminos más altos que vuestros caminos, y mis pensamientos más que vuestros pensamientos”. (Isaías 55:9)
Ya que él es trascendente puedo confiar en su perspectiva de las cosas que está sobre la mía y más allá de ella.

   Soberano—Rey supremo
“Todos los habitantes de la tierra son considerados como nada; y él hace según su voluntad en el ejército del cielo, y en los habitantes de la tierra, y no hay quien detenga su mano, y le diga: ¿Qué haces?” (Daniel 4:35)
Ya que él es soberano, él reina sobre mí en todas las cosas y su voluntad no se puede frustrar.
ATRIBUTOS MORALES… EL CARÁCTER DE DIOS, AQUELLO QUE SE RELACIONA CON SU CREACIÓN EXTERNAMENTE.

Cuando se llega a ser cristiano no se adquieren los atributos naturales o características internas de Dios. No podemos llegar a ser infinitos, auto-suficientes, omnipotentes u omnipresentes. Sin embargo, sí podemos adquirir sus atributos morales. Como creyentes en Cristo, hemos recibido la promesa de que seremos conformados a la imagen de su Hijo.
“Porque a los que antes conoció, también los predestinó para que fuesen hechos conformes a la imagen de su Hijo, para que él sea el primogénito entre muchos hermanos”. (Romanos 8:29)
     SantoPuro, apartado del pecado
“Sino, como aquel que os llamó es santo, sed también vosotros santos en toda vuestra manera de vivir”. (1 Pedro 1:15)
Ya que él es santo, está apartado de todo pecado y él me aparta del pecar. El me ha separado para cumplir sus propósitos.

     Justiciero—Absoluta bondad
“Justo eres tú, oh Jehová, y rectos tus juicios”. (Salmos 119:137)
Ya que él es imparcial, todo lo que hace es correcto, a favor mío y me imparte de su justicia.
     Justo—Imparcial
“Justicia y juicio son el cimiento de tu trono”. (Salmos 89:14)
Ya que él es justo, podemos saber que todos sus mandamientos y juicios hacia todas las personas, incluyéndome a mí, son justos.

     Misericordioso—Compasivo
“Clemente es Jehová, y justo; sí, misericordioso es nuestro Dios”. (Salmos 116:5)
Ya que él es misericordioso, sé que él tiene compasión de mí, aunque me equivoque.

     Longánimo—Paciente
“Jehová, tardo para la ira y grande en misericordia, que perdona la iniquidad y la rebelión”. (Números 14:18)
Ya que Dios es longánimo, sé que él es paciente con mi progreso espiritual, pero no debo abusar de su paciencia probándolo deliberadamente con mi desobediencia.

     Sabio—Perfecto en sus decisiones
“¡Cuán innumerables son tus obras, oh Jehová!
Hiciste todas ellas con sabiduría; la tierra está llena de tus beneficio”.
(Salmos 104:24)
Ya que él es sabio, puedo confiarle todas las decisiones de mi vida, sabiendo que él me dará de su sabiduría cuando se la pida.



     Bueno—Puro en sus motivaciones
“¿O menosprecias las riquezas de su benignidad, paciencia y longanimidad, ignorando que su benignidad te guía al arrepentimiento?” (Romanos 2:4)
Ya que él es buen, sé que su obra en mi vida siempre es para mi propio bien.
“Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados”. (Romanos 8:28)

     Siente ira—Odia el pecado
“Porque la ira de Dios se revela desde el cielo contra toda impiedad e injusticia de los hombres que detienen con injusticia la verdad”. (Romanos 1:18)
Ya que él se llena de ira, sé que él debe castigar el pecado en mi vida y en la vida de las personas a quienes amo. Él debe castigar la injusticia. Sin embargo, toda la ira de mi pecado cayó sobre su Hijo en la cruz del Calvario. La ira de Dios es un enojo justificado contra todo lo que me puede dañar.

     Fiel—Cumple sus promesas
“Mas los malos hombres y los engañadores irán de mal en peor, engañando y siendo engañados”. (2 Timoteo 2:13)
Ya que él es fiel, sé que puedo contar con él pues él hará siempre lo que dice.

     Celoso—No está dispuesto a compartir lo que le corresponde por derecho
“Porque no te has de inclinar a ningún otro dios, pues Jehová, cuyo nombre es Celoso, Dios celoso es”. (Éxodo 34:14)
Ya que él es celoso, sé que él debe ocupar el primer lugar en mi corazón y vida. Muchas veces creemos que los celos son algo negativo. Pero es interesante que en ocasiones, Dios se llama a sí mismo Dios celoso. La diferencia es que los celos en el ser humano son una terrible emoción porque manifiestan el deseo de posesión de otra persona y expresa el egoísmo humano. No obstante, es correcto que Dios sea celoso, porque él sí es nuestro dueño. El es nuestro Creador. Sus motivaciones carecen de egoísmo.

     Amoroso—Él busca el bien de los demás, hacer lo mejor, lo menos egoísta y de mayor provecho para todos.
“Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna”. (Juan 3:16)
“En esto hemos conocido el amor, en que él puso su vida por nosotros; también nosotros debemos poner nuestras vidas por los hermanos”. (1 Juan 3:16)
“Jehová se manifestó a mí hace ya mucho tiempo, diciendo: Con amor eterno te he amado; por tanto, te prolongué mi misericordia”. (Jeremías 31:3)
Ya que él es amor, sé que él siempre tiene cuidado de mí y en su mente siempre está mi mayor beneficio. El me ama aun cuando peco desobedeciéndolo deliberadamente.
“Yo soy Jehová, que hago misericordia, juicio y justicia en la tierra; porque estas cosas quiero, dice Jehová”. (Jeremías 9:24)

     Verdadero—Puro de palabra
“En la esperanza de la vida eterna, la cual Dios, que no miente, prometió desde antes del principio de los siglos”. (Tito 1:2)
Ya que él es veraz, sé que nunca me mentirá. Él es el único verdadero objeto de la adoración del hombre. Toda idolatría, por lo tanto es una mentira y decepción. Dios es el único ser o meta digna de suprema prioridad en la vida del hombre (Jn. 4:23, 24). Porque Dios es verdad, Él es fiel en guardar todas sus promesas y pactos. Dios no puede (no lo hará) mentir. Sabemos que todas sus promesas serán cumplidas.

Hebreos 10.23 (RVR60)
23Mantengamos firme, sin fluctuar, la profesión de nuestra esperanza, porque fiel es el que prometió.


¡Gloria a Dios por siempre!


Recopilado por Ps. Ángel Ml. Díaz

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