¿Cómo llegar a ser una mujer conforme al corazón de Dios?
Lucas 10:42 dice: “Pero sólo
una cosa es necesaria y María ha escogido la buena parte, la cual no le será
quitada”.
I. Un corazón conforme al corazón de Dios es devoto a Dios. Todas las
mujeres cristianas, las hijas de Dios, debemos disponer nuestra vida, alma y
cuerpo para atender a lo que Dios quiere que yo sepa y haga. Por esa razón es
muy importante que a medida que voy conociendo al Señor de mi vida a través de
su Palabra, mi corazón vaya cambiando.
Los cambios en las personas siempre se van a dar, también en la vida cristiana,
los cambios se van a dar. Eso fue lo que María hizo, cambió su corazón hasta
detenerse en la mejor parte. ¿Cómo lo lograremos?
1)
Escoja los
caminos de Dios en cada oportunidad que tenga (esta época es tentadora, buscando otro tipo de caminos que no le llevarán a ningún lado o le llevarán
a un fracaso) ver Proverbios 3:6.
2)
Comprométase con
el Señor diariamente. No lo busque solo
cuando tiene aflicción o siente que no
puede más, la devoción a Dios es diariamente. Eso implica buscarle en oración y
en la lectura de la palabra.
3)
Cultive un
corazón ardiente, esto le permitirá
mantener un equilibrio en sus emociones racionalmente. Apocalipsis 3:15-16. De
acuerdo a la escritura, ¿cuál es el corazón que Dios aborrece? La frialdad
quiere decir que decididamente esta bajo el calor normal, es no tener
emociones, estar ajeno y sin conciencia de Dios. El corazón tibio, es el que
está moderadamente caliente, este es indiferente (ni fu, ni fa o sea que baila
al son que le tocan; no es ni chica ni limonada). La otra opción es ser
caliente, esa debe ser nuestra condición espiritual. Es la persona que es
apasionada, emotiva, entusiasta, por lo tanto comprometida con el Señor,
siempre está tratando de hacer algo en la obra del Señor.
II. Un corazón conforme al corazón de Dios permanece en la
Palabra. En Eclesiastés 3:2 nos
habla del “tiempo de plantar”. Una de las mejores maneras para hacer crecer
nuestra vida es plantando en ella la Palabra de Dios. Las raíces de una planta
no se ven, pero esas raíces tienen varios propósitos: le sirven para recibir,
para almacenar, para que la planta se apoye. De esa manera la planta no se
muere. Lo mismo sucede con nosotras a medida que permanecemos en la Palabra,
nos vamos fortaleciendo en la vida cristiana.
¿Cómo podemos
lograr ser mujeres conforme al corazón de Dios?
1)
Desarrollemos el
hábito de acercarnos a Dios a través de la lectura de la Biblia. Únicamente a
través de la rutina (día tras día) crearemos un hábito de lectura.
2)
Planifique un tiempo
personal para estar a solas con el Señor. Empiece dedicándole unos 30 minutos
diarios, leyendo uno o dos versículos, para crear el hábito.
3)
Sueñe con ser una
mujer conforme al corazón de Dios. Quiero ser la mujer de la cual Dios se sienta complacido de mi decisión de ser
conforme a su corazón.
III.
Un corazón conforme
al corazón de Dios se compromete a orar:
Salmo 121, el salmo del viajero dice
“Alzaré mis ojos
a los montes, de dónde vendrá mi socorro, mi socorro viene de Jehová, que hizo
los cielos y la tierra”. Son varias las
cosas que hace la oración en la mujer cristiana.
1) Aumenta nuestra fe,
2)
Nos provee un lugar
donde dejar nuestras cargas.
3) 1ª Pedro 5:7 3 me recuerda que el Señor está cerca,
Salmos 46:1
4)
La oración me
capacita a no entrar en pánico Lucas 18:1
5)
La oración cambia
las vidas.
La oración no debe ser practicada únicamente en época de
crisis, de aflicción o angustia. La oración es la manera en la que nos
dedicamos a hablar con Dios y a través de ella le agradecemos, le alabamos, le
confesamos nuestros pecados, le compartimos nuestras angustias dejándole
nuestras cargas.
IV.
Un corazón conforme
al corazón de Dios se compromete a obedecer.
Hechos 13:22
describe exactamente lo que él desea de mí. Existen dos tipos de corazones
a)
el obediente
b)
el rebelde.
El corazón obediente es el que está dispuesto a seguir
las instrucciones, a no protestar y creer que lo que se le está permitiendo
hacer o decir es lo correcto, no alega, no se revela, simplemente obedece.
El corazón rebelde, siempre va a estar cuestionando el
por qué debe de obedecer, o por qué debe cambiar, o por qué debe hacer, etc. El
corazón rebelde va a buscar sus propias herramientas para vivir la vida.
El ejemplo claro de dos clases de corazones lo vemos en
David y Saúl.
1º Samuel 13.14 (RVR60)
14Mas ahora tu
reino no será duradero. Jehová se ha buscado un varón conforme a su corazón, al
cual Jehová ha designado para que sea príncipe sobre su pueblo, por cuanto tú
no has guardado lo que Jehová te mandó.
1 Samuel 13:14 nos dice cómo estaba el corazón del Señor
respecto a Saúl, y también nos dice cómo estaba el corazón de Dios respecto a
David. David estaba dispuesto a obedecer, David sirvió a Dios, David estaba
preocupado por seguir la voluntad de Dios, David estaba centrado en Dios, y
aunque no le obedeció todo el tiempo (creo que nosotros hemos estado así en
algún momento), era conforme al corazón
de Dios, y aunque David era fuerte físicamente, era un guerrero, sin embargo,
aprendió a confiar en el Señor, no confió en sus propias fuerzas.
Que este sea
nuestro deseo. Dejando atrás lo que no pudimos hacer, pero proponiéndonos
delante del Señor nuevas metas para Su gloria.








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