La fe que le interesa a Dios



La fe que le interesa a Dios

Hebreos 11.6
Pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan.
Fe, (pistis). Significa persuasión: creencia, convicción moral de una verdad religiosa o confianza en Dios. Acarrea la connotación de seguridad, credo, creencia, fe, fidelidad.
La fe que le interesa a Dios hace tres cosas:
La fe agradable busca a Dios: «ES GALARDONADOR DE LOS QUE LE BUSCAN».

Buscar, como se usa aquí, significa investigar, anhelar, o demandar. Es una promesa apremiante. No se trata de molestar a Dios. Jesús mismo enseñó dos parábolas que celebran la búsqueda diligente y agresiva en la oración. Lea una de estas en Lucas 11.5–10. El deseo del Señor es que usted no crea que Él está dormido o que no le interesa su situación. Al mismo tiempo desea que usted no tenga vergüenza en buscarlo insistentemente. La palabra «importunidad» («insistencia» en el versículo 8) viene de dos palabras griegas, que significan «sin timidez».

La fe agradable cree que Dios existe: «CREE QUE LE HAY».
Esto es muy importante a la hora de orar, porque es el momento donde más demostramos si respetamos a Dios o no. Las oraciones de algunos hacen dar la impresión de que se hablan a sí mismos. ¿Ha orado alguna vez sin pensar que está en la presencia de Dios?
Él quiere que su fe esté enfocada en la realidad de su existencia. Contrario a lo que suponen las filosofías modernas, Dios está allí. Él insiste en que usted piense de esta manera para complacerlo a Él.
En teoría, para muchos de nosotros esto no es problema. Como cristiano, usted ha profesado fe en Dios por medio de Cristo. Desde ese punto de vista, usted cree que Él existe. EL PROBLEMA SE SUSCITA CUANDO NOS ENCONTRAMOS BAJO PRESIÓN. ¿CREEMOS QUE EXISTE CUANDO ATRAVESAMOS CIRCUNSTANCIAS DIFÍCILES? Allí es cuando su fe agrada a Dios, cuando por fe puede verlo en su situación.(Leer Daniel 3)

La fe agradable cree que Dios da recompensa: «ES GALARDONADOR».

En algunas culturas esta palabra se refiere simplemente a un buen empleador. Está relacionada con un salario, con dinero que se paga por un trabajo. Si sólo significara eso, entonces Dios se agradaría si usted creyera que Él es un buen jefe. Pero va mucho más allá de creer que Dios paga buenos salarios.

«Galardonador» es mucho más que una compensación, es más que el reembolso del valor de lo que se recibe. ¿No es esto lo que indica Efesios 3.20–21? Véalo desde el punto de vista negativo de la pregunta: ¿Cómo es posible agradar a Dios cuando creo que Él me da menos de lo que le pido? La respuesta bíblica: No es posible agradar a Dios cuando creemos que Él responde a nuestra oración con lo mínimo indispensable para ayudarnos a atravesar nuestra circunstancia. Recuerde: La fe agradable cree que Dios provee una recompensa más allá de lo normal cuando lo buscamos con diligencia. (Leer Hebreos 6:10)

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