Corriendo la carrera de la vida cristiana a la manera de Jesús.
Hebreos 12:1-3
1 Por tanto, nosotros también, teniendo en derredor nuestro
tan grande nube de testigos, despojémonos de todo peso y del pecado que nos
asedia, y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante,
2 puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe,
el cual por el gozo puesto delante de él sufrió la cruz, menospreciando el
oprobio, y se sentó a la diestra del trono de Dios.
3 Considerad a aquel que sufrió tal contradicción de pecadores
contra sí mismo, para que vuestro ánimo no se canse hasta desmayar.
Introducción.
En
toda carrera hay tres clases de personas: los corredores, los que observan o espectadores y los jueces.
Los
espectadores o testigos son aquellos que observan a los corredores moverse a lo largo de la pista, ya sea presentes en el estadio
o desde la comodidad de sus hogares sentados
en un sofá mirando el televisor. No importa hasta donde se extienda la carrera,
los testigos siempre irán paso a
paso animando o abucheando a los corredores.
Los
espectadores a los que se refiere el autor a los Hebreos son muy particulares y
distintos a los anteriores: Estos ya han
corrido la carrera de la vida y llegaron a la meta, son los héroes de la fe. No se trata de personas
sentadas en las gradas de un estadio o en un cómodo sillón, sino de aquellos que han experimentado en carne viva
los padecimientos y vituperios
inherentes a la vida cristiana. Estos nos animan y nos desafían con su
testimonio vivo a correr también en la
carrera que tenemos por delante.
Hermanos
los corredores somos nosotros, los hijos de Dios, aquellos que hemos sido lavados por la sangre preciosa de Cristo.
Mientras estemos en este mundo somos atletas espirituales. Además el Juez es Dios, quien dará justamente a
cada cual lo que se merece.
¿Por qué el autor a los Hebreos les recuerda esto?
• Por la
fatiga espiritual
5:11-12 Acerca de esto tenemos mucho que decir, y difícil de
explicar, por cuanto os habéis hecho
tardos para oír. Porque debiendo ser ya maestros, después de tanto tiempo, tenéis necesidad de que se os vuelva a enseñar
cuáles son los primeros rudimentos de las palabras de Dios; y habéis llegado a ser tales que tenéis
necesidad de leche, y no de alimento
sólido.
12.12 Por lo cual, levantad las manos caídas y las
rodillas paralizadas; 13y haced sendas derechas para vuestros pies, para que lo cojo no se salga del camino,
sino que sea sanado.
• Por la
falta de fidelidad hacia la congregación
10:24-25 Y
considerémonos unos a otros para estimularnos al amor y a las buenas obras; no dejando de congregarnos, como algunos
tienen por costumbre, sino exhortándonos;
y tanto más, cuanto veis que aquel día se acerca.
• Por el
temor al sufrimiento
Heb. 10.32-36
El
cuadro que nos pinta aquí el autor a los
Hebreos es una iglesia que se había enfriado, que se había hecho apática al
compromiso con el Señor que la compró, que había incluso descuidado la
asistencia a los cultos; y todo esto por temor al sufrimiento de ser
perseguidos por causa de ser cristianos, por causa de haberse constituido en
seguidores de Jesucristo.
Amados
hermanos, es penoso decirlo pero estos mismos problemas también se están repitiendo en las iglesias de hoy. La frialdad
espiritual, el conformismo religioso, la falta de hombres comprometidos, pocos desean llevar su cruz cada día,
entre otras cosas son los síntomas del
cristianismo de hoy.
•
"hermano podría venir a dar un estudio bíblico?" -ay! No se va
a poder
·
Hermano vamos
a dedicarnos a la oración? –ay! No tengo tiempo
•
"hermano, podría venir a limpiar
la iglesia? -ay! Esa no es mi responsabilidad
•
"hermano, podría venir a pegar blocks?" -ay! No, yo no soy
albañil
•
"hermano, podría sacar tiempo en la semana para predicarle el
evangelio a una persona? -ay! Ese no es mi
don
• "hermano... hermano... ? -ay...
¿Qué somos espectadores o corredores?
¿Cómo debemos correr la carrera de la vida cristiana?
"despojémonos
de todo peso y del pecado que nos asedia... “(Hebreos 12:1)
L Considerando los obstáculos: Dos son los obstáculos
que, según el autor de esta carta, nos impiden correr bien esta carrera de la
fe.
1.
Un peso o
impedimento.
El vocablo griego ONKOS significa primordialmente hinchazón o tumor que resulta
en una protuberancia. Es todo aquello que debilita nuestra fe y nuestra
dependencia de Dios. Lc. 21.34; Mat. 6.25,32-34; Fil. 4.6-7
2.
El pecado que
nos asedia: Se
refiere a lo multifacética que se ha vuelto la tentación de pecar y como
nuestra concupiscencia es estimulada a diario a que le demos rienda suelta a
nuestra capacidad pecaminosa.
a.
Tan fácil como prender el computador y darle seguimiento a los sensuales
y eróticos anuncios que llegan a nuestro a navegador.
b.
Tan fácil que cuando salimos a la calle muchas mujeres, incluyendo muchas
creyentes, no le están dejando nada a la imaginación de los demás a la hora de
vestirse.
c.
Tan fácil como mantenernos en un estado de ansiedad y preocupación por
cosas que no podemos controlar y que solo Dios puede lidiar con ellas pero no
se la queremos dejar a Él.
d.
Tan fácil como usar palabras hirientes con nuestra pareja, con nuestros
hijos, con nuestro vecinos “PORQUE NOS TIENEN JARTOS”.
e.
Tan fácil que cuando un motorista se nos atraviesa o un chofer de carro público
se pasa de listo con alguna imprudencia le mentamos la madre, el padre, los
hijos, y hasta le decimos del mal que se va a morir.
f.
Tan fácil que somos maestros y doctores hablando de política, de pelota,
de carros, de modas, de entretenimiento con nuestros amigos pero no nos
atrevemos a presentarles el evangelio por temor a que nos saquen los pies y nos
suban los vidrios.
g.
Tan fácil como estar sentados aquí en la iglesia y nos distraemos
pensando en la hora en que se acabe el culto para cumplir con nuestra cita con
el televisor o la cama.
Utilizando
la ropa adecuada,
Los corredores de los
estadios romanos debían utilizar ropa ligera y eliminar la mayor cantidad de peso posible para evitar perder la
carrera.
Dios
declara que la ropa del cristiano es una vida piadosa, santificada, consagrada
a su servicio y no a los deleites
de la carne. Debemos quitar de nosotros todo aquello que nos impida correr con una conciencia limpia la carrera
de la vida.
Efesios 4:22-24 En
cuanto a la pasada manera de vivir, despojaos del viejo hombre, que está viciado conforme a los deseos engañosos, y
renovaos en el espíritu de vuestra mente, y vestíos del nuevo hombre, creado
según Dios en la justicia y santidad de la verdad.
(Lo mismo que en Colosenses 3:9-14)
Hermano, ¿cuáles son los pesos que nos impiden correr?
• La amargura?
• Resentimiento hacia el hermano o a los pastores?
• La pornografía?
• La pereza y dejadez, la indiferencia?
• Problemas con nuestra pareja u otro familiar?
• Nuestra saturada agenda secular?
• El pasado?
• La preocupación por lo material?... ¿Qué es?
II. Concentrarnos
en la persona y obra de Jesús. "Puestos los ojos en
Jesús". ..(Hebreos 12:2)
"puestos
los ojos/' aphorao; De apo,«lejos de», y horao, «ver». La palabra
significa atención no dividida, alejar la mirada de todas
las distracciones, con el fin de contemplar
un objeto. Aphorao, en
Hebreos 12.2 es poner los ojos en Jesús y no en ningún otro.
Quiero citar el
comentario de W. Wiersbe en sus Bosquejos Expositivos de la Biblia, A T y NT, que dice:
"¡Cristo
ya ha corrido esta carrera de fe y la ha conquistado por nosotros! Él es el Autor
(Pionero, Explorador) y Consumador de nuestra fe; Él es el Alfa y la Omega, el Principio y el Fin. Lo que Él empieza, lo
termina; Él puede llevarnos a la victoria. Nuestro Señor atravesó muchas pruebas mientras estaba en la tierra.
¿Qué le ayudó a lograr la victoria? «El gozo puesto delante de Él» (v.
2). Esta era su meta: el gozo de presentar
su Iglesia ante el Padre en el cielo un día. ... «¡Considerad a aquel!» «¡Mire
a Jesús!» Estas palabras son el
secreto del aliento y la fuerza cuando la carrera se pone difícil
Necesitamos apartar los ojos de nosotros mismos, de otras personas, de las circunstancias y ponerlos en Cristo solamente.
"
Hermano y amigo déjame
preguntarte algo: ¿En quien o qué están puestos tus ojos? ¿Dónde está puesta tu confianza? Hemos cantado
"es Cristo la Roca, el ancla de mi fe"... es eso cierto en tu caso?
O estamos poniendo nuestra seguridad en...
·
Quién ganará las
próximas elecciones, en los políticos
·
En la lotería
·
En tu cuenta
de ahorro
·
En tu tarjeta
de crédito
·
En tus bienes
materiales
·
En la
religión.
¿Jóvenes, dónde están concentrados tus ojos
espirituales?
• En la
chica o el chico que te gusta
• En tus
estudios
• En tu
trabajo
• En los
problemas que tienes
• En ti
mismo...
¡MIRA A JESÚS! ¡MIRA A
JESÚS! ¡MIRA A JESÚS! ¡MIRA A JESÚS! ¡MIRA A JESÚS!....
El ya ganó la victoria por nosotros, esta no es una
carrera que podemos perder... No!!! Ya Cristo conquistó la victoria por
nosotros, él es la meta...
Peligros de quitar nuestra
mirada de Jesús:
a) Desánimo espiritual
b) Incredulidad en las promesas de Dios
c) Resentimiento y culpabilidad por no comprender lo que sucede a tu
alrededor
d) Apatía hacia la obra de Dios
e) Apostasía
Cuando te sientas abatido por el sufrimiento que te
embarga, ¡MIRA A JESÚS!
Cuando pienses que no vale la pena continuar, ¡MIRA
A JESÚS!
Cuando creas que no tienes solución, ¡MIRA A JESÚS!
Cuando la duda asalte tu corazón, ¡MIRA A JESÚS!
Cuando te sientas incomprendido por los tuyos, ¡MIRA
A JESÚS!
Cuando el pasado se asome a tu
puerta, ¡MIRA A JESÚS!
Detente
y mira a Jesús... alza tus ojos al cielo y contempla a Aquel que está sentado a
la diestra del trono de Dios, quien obtuvo la victoria, quien sufrió en tu
lugar en una cruz infame, quien te ama desde la eternidad y hasta la eternidad,
quien lleva contadas cada una de tus
lágrimas... Aquel Jesús que te susurra al corazón en este momento: ccNo
temas, yo estoy contigo todos los días
hasta el fin del mundo"...
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Mirad a mí, y sed salvos, todos los términos de la tierra, porque yo soy Dios, y no hay más.
Isa. 45:22








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