Principios Básicos para el Estudio Bíblico.


 

Principios Básicos para el Estudio Bíblico.

 1. Investigar el plan general de Dios.

El Antiguo Testamento revela el plan amoroso de Dios para la salvación desde la creación hasta las profecías del Mesías venidero (el Salvador).

El Nuevo Testamento revela la salvación provista por Dios mediante el sufrimiento, la muerte y la resurrección del Mesías, Jesucristo, y manifiesta el reino eterno de Dios.

Dios inspiró a 40 personas durante un período de 1600 años para que escribieran los 66 libros de la Biblia.

2. Averiguar el entorno de los libros.

Investiga quién escribió cada libro, la razón que lo motivó y el tema que contiene. Pregunta: quién, qué, dónde, cuándo, por qué y cómo. Por lo general, esta información se encuentra en el primer capítulo o en la introducción del libro.

3. Leer versículos del contexto.

Lee los capítulos previos y subsiguientes y los versículos que se encuentran antes y después del que estás estudiando. Observa el cuadro completo y no estudies versículos fuera del contexto. Presta atención al bosquejo del libro.

4. Observar el mensaje completo de la Palabra de Dios.

Considera que toda la Biblia es la Palabra de Dios y no te concentres solamente en un versículo ni en una idea. Fíjate si el concepto se explica mejor en otras partes de la Escritura. Utiliza las referencias cruzadas de tu Biblia para que te ayuden a encontrar otros versículos sobre el mismo tema. Por ejemplo, observa las referencias cruzadas y los versículos relacionados a Juan 3:16

5. Descubrir el verdadero significado.

Cuando leas la Biblia, averigua qué tenía intención de transmitir el autor. ¿Qué quería decir? ¿Qué significaba dentro de esa cultura? ¿Qué significa ahora? ¿Cuáles son las ideas básicas?

Si tienes preguntas, escríbelas, ora pidiendo discernimiento y examina tus ideas con el pastor y los líderes de tu iglesia.

6. Aprender historia y geografía.

Utiliza un cronograma para relacionar la historia con la Biblia. Emplea mapas para saber dónde ubicar geográficamente los sucesos que se produjeron.

7. Lenguaje figurativo.

Las expresiones figurativas del lenguaje son palabras descriptivas que nos ayudan a entender una verdad.

“Lámpara es a mis pies tu palabra, y lumbrera a mi camino” es una metáfora que ayuda a imaginar que la Biblia es una guía que nos ilumina la mente y el accionar.

“Como el ciervo clama por las corrientes de las aguas, así clama por ti, oh Dios, el alma mía” es un símil que compara ideas utilizando las palabras “como” o “así”. Los símiles aparecen más de 175 veces en los Salmos.

Jesús utilizó la personificación cuando dijo que, si la gente no declaraba las obras poderosas que había visto hacer a Dios, las piedras se encargarían de alabarlo. En Mateo 5:29-30 se emplea la hipérbole (exageración).

8. Formas literarias.

La Biblia contiene varias formas literarias: historia, prosa, poesía, sabiduría, profecía, parábolas y epístolas. El reconocimiento de la forma te ayudará a interpretar el significado. Por ejemplo, las parábolas explican una verdad espiritual mediante un episodio o analogía. La parábola del hijo pródigo no se refiere a una persona determinada de la historia, sino que enseña que Dios es un padre amoroso que les da la bienvenida gozosa a los hijos desordenados y rebeldes que posteriormente se arrepienten y regresan a Él.


Tomado de "Cómo estudiar la Biblia" B & H Español (2009)

Recopilado por ps. Ángel Ml. Díaz Glez.

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